La cena es la comida que más se descuida: llegamos cansados, con hambre y con poco tiempo. Pero una cena ligera y bien equilibrada ayuda a que la glucosa se mantenga estable durante la noche y a que descanses mejor.

Qué debe llevar una buena cena

  • Verduras en abundancia, crudas o cocinadas.
  • Proteína magra: pescado, pollo, huevo, tofu, legumbres.
  • Una porción pequeña de carbohidrato de calidad, o ninguna si cenas muy tarde.
  • Grasa buena: un chorrito de aceite de oliva o medio aguacate.

10 ideas de cenas ligeras

  1. Crema de calabacín y puerros con un huevo cocido picado por encima.
  2. Ensalada de atún, tomate, pepino y aceitunas con aceite de oliva.
  3. Pechuga de pollo a la plancha con verduras asadas.
  4. Salmón al horno con espárragos y limón.
  5. Tortilla de espinacas y queso fresco.
  6. Sopa de verduras con garbanzos, para una cena reconfortante.
  7. Berenjenas rellenas de carne magra o lentejas.
  8. Ensalada tibia de lentejas con pimiento y cebolla.
  9. Wraps de lechuga con pollo desmenuzado y aguacate.
  10. Pescado blanco al vapor con brócoli.

A qué hora cenar

Procura cenar al menos dos o tres horas antes de dormir. Así tu cuerpo tiene tiempo de procesar la comida y es menos probable que despiertes con la glucosa alterada. Si usas insulina u otros medicamentos, tu horario de cena debe ir de la mano de tu plan médico.

Qué conviene evitar por la noche

  • Comidas muy copiosas y grasosas. Digerirlas cuesta más y puede alterar el sueño.
  • Postres azucarados y bebidas dulces.
  • Mucho pan, pasta o arroz en la misma comida.
  • Alcohol, que aumenta el riesgo de hipoglucemia nocturna con algunos tratamientos.

Cenar bien también ayuda al día siguiente

Una glucosa más estable por la noche suele traducirse en un mejor valor en ayunas y en menos hambre al despertar. Combina esta cena con desayunos que no disparen tu glucosa y verás cómo todo el día fluye mejor.

Para organizarte, mira el menú semanal para diabéticos.

Variedad para no abandonar

Cenar la misma sopa o ensalada todos los días cansa. Por eso es útil tener a mano un recetario con muchas opciones de cenas ligeras, con pasos claros y listas de ingredientes sencillos.

Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta médica. Habla con tu médico o nutricionista antes de cambiar tu alimentación o tu tratamiento.